Otra tarde memorable en este Ciclo ‘Mozart, siempre Mozart...’ del Liceo de Cámara, que nos trae los mejores intérpretes del mundo en materia de música de cámara a la Sala de Cámara del Auditorio Nacional, con su privilegiada acústica.
El concierto se inició con el Cuarteto nº 4 en do mayor K 157, probablemente el más popular entre los trece cuartetos de juventud del salzburgués. Se trata de música muy amable, con tres movimientos, a saber: Allegro-Andante-Presto, el primero rigurosamente ajustado a la forma sonata. Llamó particularmente la atención la finura con que se tocó el segundo tema, resaltando las voces interiores, muy pizpiretas. Tocado así se produce una atractiva espontánea, que da enorme placer. El ‘Andante’ sereno, tocado como lo hacen los Hagen, con una sonoridad misteriosa, es sumamente atractivo, y el ‘Presto’ final es de…
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