Marek Janowski, al frente de la Orchestre de la Suisse Romande puso el acento en la música francesa en su intervención en el Festival de Música de Canarias. En la primera de las citas nos trasladó su versión de la suite Le Martyre de St. Sébastien, de Debussy, en una concepción que si bien gustó al público, no logró entusiasmar. O al menos no tanto como con la Sinfonía en re menor de Cesar Frank, donde los aplausos lograron arrancar propina.
Para la segunda velada, que comenzó con el estreno por encargo del Festival de La rosa y el ruiseñor, del compositor andaluz José María Sánchez-Verdú, Janowski se reservó la Sinfonía op. 20 de Chausson, volviendo a moverse como pez en el agua al dirigir la masa orquestal en este tipo de piezas en las que la sensualidad y la expresividad copan por si mismas las expectativas de los melómanos, sin…
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