Esta fue la primera vez que presencié un aplauso extemporáneo en un concierto de música contemporánea, por un público entusiasmado ante la extraordinaria actuación de los hermanos Capuçon. Un programa interesante y solamente abordable por dos músicos con pleno dominio de sus instrumentos lo consiguió. Lo que más me gusta de los hermanos Capuçon es su versatilidad: son solistas, integran conjuntos de cámara, han tenido puestos de responsabilidad en orquestas y todo ello siendo aún jóvenes. El violinista tiene actualmente 30 y el violonchelista 25 años de edad. Tocan como solistas con las mejores orquestas del mundo y han ganado premios por sus discos: solamente así se explica su extraordinaria actuación, que nos dejó absortos y entusiasmados.
Empezó Gautier Capuçon, tocando las Tres Estrofas sobre el nombre de Sacher, de Henri Dutilleux,…
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