El terreno de la creación nos ofrece numerosos ejemplos en los cuales la obra de un artista está indisolublemente ligada a un lugar y a sus características socioculturales. Así lo declaró, al respecto de la ‘rusicidad’ de su filmografía, Andrei Tarkovski en numerosas ocasiones, y esa es la idea clave que Woody Allen expresa en Manhattan, por citar tan sólo dos ejemplos provenientes del cine.
Por otra parte, la naturaleza como motivo de inspiración es un recurso tan viejo como el arte mismo, como testimonia la música en numerosas ocasiones, especialmente en el período del romanticismo, con Beethoven, Mahler, Sibelius... Línea esta que tiene cierta pervivencia en el siglo XX con figuras como Olivier Messiaen, cuyos trabajos sobre el canto de los pájaros serían un ejemplo claro, o en el ámbito norteamericano con obras como The Desert Music…
Comentarios