Una de las relaciones de mayor importancia y que más define la experiencia futura de un músico en el momento de tocar es la relación que construye con su maestro. Lógicamente esta relación se da de manera diferente si el alumno es aún un niño, un adolescente, un joven o un adulto. Sin embargo, a lo largo de mi trabajo con músicos (profesionales o en formación) que experimentan displacer en el momento de tocar he observado que, incluso en estudiantes que han dejado atrás la adolescencia, muchas veces el alumno asiste a su clase con una “edad emocional” muy diferente a su edad biológica y, por lo tanto, establece con su maestro una relación apoyada en esta edad emocional.
Es importante comprender que la relación que establece un alumno con su maestro es muchas veces un modelo que sirve como estructura base para la relación que este mismo…
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