Cien años median entre el nacimiento del austriaco Wolfgang Amadé Mozart (1756-1791) y la muerte del alemán Robert Schumann (1810-1856). Durante ese lapso surgieron y culminaron, en el contexto de la música culta europea, las corrientes estéticas del clasicismo y el romanticismo, de las que brotaron compositores y producciones que todavía forman, junto con la prolongación posromántica hasta inicios del siglo XX, el núcleo del repertorio que se oye en salas de concierto y teatros de ópera del mundo entero.
Mozart es paradigma del clasicismo, como lo es Schumann del romanticismo, y los dos son objeto de efemérides este año en países donde la música de arte se valora como un bien supremo de la humanidad. Obras de ambos figuraron en la primera parte del programa ofrecido, el martes, en el Teatro Nacional, por el pianista italo-brasileño Caio…
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