Ya hace muchos años que hizo fortuna aquello de que ‘El Barça es más que un club’; tantos como los que el seguimiento de las andanzas de este equipo de fútbol ha devenido en doctrina oficial (con el tripartito ahora y con el bipartito antes, que ciertas cosas no cambian) y pasatiempo obligatorio de un pueblo convencido de que no existe nada interesante más allá de su ombligo. Está muy mal visto aquí no saber qué hizo el ‘Barça’ la noche anterior, y se queda uno fuera de toda conversación, con independencia del nivel intelectual de los contertulios.
Total, que cuando juega el ‘Barça’ -da igual qué torneo, copa, recopa o recopichuela- todo lo demás queda en segundo plano, si es que queda en plano alguno. Y si además el partido de fútbol coincide en horario con un concierto en el que actúan una orquesta y un director poco conocidos para…
Comentarios