La Orquesta Nacional de Rusia llegó a Madrid con todos sus efectivos dispuesta a hacer estallar la revolución, y vaya si lo consiguió. Revolución por su sonido, mate y algo rudo pero preciso e incisivo, y cuando la ocasión lo requiere sarcástico y voluptuoso. Revolución en el programa: clásicos que aún queremos más a menudo en nuestros programas como Prokofiev y Shostakovich junto a música de un compositor vivo, el estadounidense Gordon Getty; Rusia y EEUU ya no están en guerra fría, ahora se nos presentan en una acertada comunión en el mismo programa. Revolución por su saber estar y su profesionalidad, intérpretes seguros y certeros, verdaderos virtuosos bajo mirada y batuta de hierro, apasionados e impasibles, ante toses y móviles, de un auditorio que no ama demasiado la música.La acertada selección de Romeo y Julieta comprendió cuatro…
Comentarios