A Roberto G. M. y a sus bien avenidos madre y padre
Hay veces en que, pese a que pongamos el máximo interés para que las cosas salgan bien, incluso cuando más posibilidades hay de que todo vaya como la seda, se da la mala suerte de que, por distintos detalles, no es así. Efectivamente, en el concierto del jueves interesaban ejecuciones limpias sobre todo de fallos técnicos, ya que se retransmitía en directo por Radio 2 Clásica, RNE. Está claro que cualquier avezado radioyente sabe que no se puede juzgar una orquesta por los errores puntuales de los instrumentistas, aunque sean demasiados; pero no deja de ser una lástima, de trasmitir un regusto amargo que, en las ocasiones en que la orquesta puede abrirse a ¿gran? cantidad de aficionados, esos pequeños pormenores pesen y afeen un conjunto que, en otros aspectos, resultó tener mucha…
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