Éste ha sido un singular concierto, al menos por tres razones. Primero, porque se dedicó a la memoria del crítico musical coruñés, Ramiro Cartelle, de cuyo fallecimiento hemos dado cuenta en Mundoclasico.com. En el programa de mano, se incluyeron sendas notas necrológicas de sus amigos, Antón de Santiago y Enrique de Ron. El recuerdo de Cartelle por parte de la Sinfónica de Galicia es un justo homenaje a quien, desde el primer momento, creyó en este proyecto orquestal -hoy, esplendorosa realidad- y lo apoyó hasta su último aliento.En segundo lugar, por un programa poco habitual que acoplaba páginas orquestales de Wagner y la Quinta Sinfonía, de Chaikovski. Los ingeniosos intentos de Ángel F. Mayo por relacionar estas partituras no rebasan el plano de lo anecdótico (el hecho de que Chaikovski asistiese al estreno de El Anillo de los…
Comentarios