Para muchos amantes de la música de cámara de Mozart, los quintetos de cuerda (con dos violas) constituyen lo mejor, lo más granado de su creación en este campo, superando inclusive sus mejores cuartetos. Por ello hablo de los ‘bocados del cardenal’ al finalizar el presente ciclo: en éste y el último concierto de la temporada del Liceo de Cámara hemos de oír los cuatro más importantes. (los otros dos los escuchamos en diciembre del 2005). Quiero creer que con la presencia de dos violas se abren posibilidades -tres instrumentos graves contra dos agudos- con las que la paleta de sonidos se enriquece, y ya sabemos como Mozart era extraordinariamente sensible al sonido. Y no cabe duda alguna, que supo cómo aprovechar esto magistralmente.
Mozart se había comprometido a escribir tres quintetos, y ahí están el K 515, y el K 516, pero estando muy…
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