Creo que el calor sofocante hizo que no acudiera el público de siempre a esta última presentación del año lectivo, de los violistas de la Escuela Reina Sofía. ¿O fue la ausencia de alumnos españoles? Al contrario del violín, donde de forma muy lenta la participación española está aumentando, con la viola sucede lo contrario. Veremos si la temporada próxima las cosas mejorarán. Pero, por circunstancias que no vienen al caso, tengo ahora evidencia de primera mano de que no se enseña bien la viola en los conservatorios, descuidándose ante todo la parte fisiológica: más importante en la viola que con el violín, por el tamaño del instrumento. Una asignatura pendiente.
En esta crónica, ordenaré los comentarios por alumno, porque dos de ellos tuvieron doble actuación.
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