Siempre creí que llamar tifus a las localidades que los organizadores de diversos tipos de representaciones y actos culturales entregan gratuitamente a determinadas personas por diferentes razones protocolarias era una divertida expresión coloquial. Pero, hete aquí que, consultado el Diccionario de la Academia de la Lengua (costumbre que debería hallarse más extendida y ser más habitual, admonición que vale para mí mismo), en la voz tifus, además de la descripción de la conocida y grave enfermedad, hallo una segunda acepción que reza así: "fam. Localidades de un teatro regaladas por la empresa, y personas que las ocupan". Nada menos.De manera que, cuando se han agotado las localidades para un concierto y sin embargo quedan lugares vacíos en la sala, podemos exclamar sin temor a equivocarnos que el tifus ha hecho estragos, ya que en este…
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