Una vez más, he de aclarar el aparente contrasentido entre una ocupación del 100% del aforo y la existencia de algunas localidades vacías. Se trata del tifus, plaga de teatros y salas de conciertos a la que ya me he referido en mi crítica al [concierto de la OSG dirigida por Josep Pons|http://www.mundoclasico.com/critica/vercritica.asp?id=0001449]. Bien es verdad que entonces la enfermedad revistió caracteres de mayor gravedad; en esta ocasión, la patología se mostró menos virulenta por lo que el diagnóstico debe ser igualmente más benigno: unas simples fiebres tifoideas o, en todo caso, unas paratíficas. El resultado es que se agotaron las localidades, un cierto número de personas no pudieron asistir al acto musical y en definitiva algunas butacas quedaron sin ocupar.Pero ello no impidió el brillante aspecto que presentaba el Palacio de…
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