Clausura del I Festival Via Stellae, con el doble acierto de presentar a la orquesta residente en el Auditorio de Galicia y de hacerlo en un programa que encaja tanto en el carácter del evento cuanto en la naturaleza de la Real Filharmonía. Y con el atractivo añadido de dos solistas de auténtico relumbrón. A pesar de ello, la respuesta del público fue de apenas algo más de un tercio del aforo: en este caso, sin embargo, hay que hacer constar que en su temporada regular la Filharmonía no registra entradas muy superiores, a la vez que el hecho de que hoy tocara una orquesta de verdad ahuyentó a los acólitos del triperío congregados estos días en Compostela.
Otra cosa de agradecer es la programación de una de las sinfonías de Johann Christian Bach, compositor caro de oir en estos y en otros muchos pagos. Una pieza fresca, intrascendente y…
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