Leonard Bernstein (1918-1990) era casi tan feliz cuando le ponían una cámara delante como cuando le ponían una partitura. Y aunque aquí -por una vez- no le vemos hablando mientras enciende un pitillo con la colilla del anterior, sí nos regala –como siempre- sus dotes de comunicador nato en un discurso bien hilado, con esa impostación de la voz que manejaba como nadie, con esa mirada estudiadamente inocente y seductora, y con esa pronunciación clarísima al hablar que sólo igualaba la de Frank Sinatra al cantar. Y, por supuesto, con el piano al lado para poner ejemplos.
Pero lo mejor no es cómo lo dice, sino lo que dice. Antes de ver este DVD pensé que si a Bernstein le daban la oportunidad de ‘explicar’ un par de sinfonías de Dmitri Shostacovich (1906-1975), se iba a poner las botas hablando de política. Y no. A Stalin se le menciona,…
Comentarios