¡Qué cosas tiene el tiempo canalla! Como cuando uno regresa, tras muchos años, al lugar que una vez frecuentó y, absurdamente, cree poder hallar inalterables los rostros que dejó entonces, así esperaba yo encontrarme con los mismos músicos a los que Berstein dirigió en sus primeros Conciertos para jóvenes : "Mister Corigliano, ¿tendría usted la amabilidad de tocar tal pasaje ... ?" En fin, ¡vaya ideas! Pero como ha sido esta, en su sexta gira por España, la primera ocasión en la que la Filarmónica de Nueva York recalaba en Valencia, hasta ahora no había tenido ocasión de constatar, vía filarmónicos neoyorquinos, la dura y única realidad: tempus fugit.Sin embargo, ¿fugit para todos por igual? Pues, hombre, vamos a sentirnos ecuménicos y pensar que sí, a no ser que se pacte con el diablo. Y ya se sabe que cuando se juega con fuego ...…
Comentarios