“Sono allogiatto, servito, mangiato principescamente. Ho in vista 72banchetti!!!!” se regocijaba el ex bohemio Puccini en una carta escrita a Giulio Ricordi el 24 de junio de 1905, al día siguiente de su llegada a Buenos Aires. En su edición de ese mismo día, el diario local La Nación describía al ansioso comensal con el habitual distanciamiento que caracteriza al buen periodismo de la época: “Es de regular estatura, viste sencillamente, y tiene cara viva y expresiva, con los cabellos desarreglados, luciendo algunas canas, y recibe a los visitantes con agradable franqueza, sin ningún género de ceremonias.” Y en sus memorias, Arturo Jiménez Pastor describe como rasgo mas firme de su fisonomía “el cierre exacto y preciso de la boca bajo el corto bigote” agregando que “La faz de sano matriz moreno (ligeramente rojizas las alas de la nariz)…
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