Tras asistir al segundo concierto del 22 Festival de Música de Alicante, salí con la sensación de haber escuchado obras a tres niveles bien distintos: actualidad plenamente lograda, semejanzas conmemorativas, casuales o simplemente cogidas al paso, y obras totalmente asentadas a las que el tiempo ha dado la razón. Renuncio a mi costumbre de incluir subtítulos aclaratorios para que cada cual los ponga mentalmente donde crea que corresponden.
Se inició el concierto con la Obertura para cuerdas de Lutoslawski, obra de frontera entre estilos y métodos compositivos del compositor polaco, que muestra en ella un verdadero impulso dramático a través del timbre orquestal, acentuado por las atinadas intervenciones de los solistas de cuerda. La interpretación de Osa y la Camerata resultó muy bien lograda.
Juan A. Medina presentó sus Visiones en…
Comentarios