Sofia Gubaidulina es de alguna manera como la madre de algunas de las actuales generaciones emergentes de compositores. De 'The Dancing Sun' dice Gubaidulina que "de la inusual formación de 8 chelos" le interesaba especialmente "la claridad de sus armónicos naturales" que usó para imitar "los reflejos caprichosos de un sol danzante imaginando un sol girando… y expulsando flechas ardientes. Esta imagen aparece al final… y todo lo que precede es una preparación para este momento".
Y todo lo que precede es: unos timbres bravos, algunos (pocos) dulces, otros chirriantes; unos glissandi de armónicos sobreagudos en unos acordes llenos de luz; unos brillantes tutti con una armonía que parece sugerir las miríadas de hornos de las profundidades de una estrella. Y un final como el chisporroteo de mil pizzicatti sobre una tormenta de glissandi en el…
Comentarios