Durante la década que siguió al final de la Segunda Guerra Mundial, Nueva York era posiblemente la capital del mundo. Al menos vista desde fuera, su efervescencia por cualquier punto desde el que se la quisiera mirar atraía a tantos norteamericanos como forasteros, para buscar fortuna o simplemente para decir ‘yo estuve allí’. Uno de ésos que estuvo allí fue Leonard Bernstein (Lawrence, Massachusetts, 1918-Nueva York, 1990). Mejor dicho, Bernstein ya había estado allí, y además se quedó para ser el cronista musical de la ciudad, como con todo acierto señala en este documental, Franck Rich, del New York Times.
Por supuesto, Bernstein también hizo fortuna: con On the Town, estrenado en 1944, ‘Lenny’ ganó la nada despreciable cantidad de 100.000 dólares (de los de entonces). Porque en este ‘show’ consiguió montar un musical que en apariencia…
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