All is well that ends well – o sea, todo está bien lo que acaba bien. Después del decepcionante concierto de la semana anterior, esta vez las cosas funcionaron bien, brillantemente bien. Como siempre, la sala se llenó rápidamente cuando se permitió el acceso a la misma, y hubo que recurrir a la segunda sala, con proyección simultánea, de lo que Radio Clásica transmitió en directo. Ojalá muchos hayan escuchado este concierto en sus casas – ¡fue una auténtica gozada!
Anton Webern escribió dos breves obras para cuarteto de cuerda, entre sus 1º y 2º cuartetos op. 1 y op. 9. Una de esas obras es el Langsamer Satz (movimiento lento) y el otro este Rondo de 1906, que inició el programa. Webern no lo llegó a publicar, y se estrenó recién en 1978. Uno se pregunta hoy, como fue posible tal relegación de una música preciosa, sensible, vienesa con…
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