La diferencia entre un político y un profesional del show business es que éste tiene bien aprendido que un discurso de agradecimiento no debe durar más de un minuto -porque sabe que el público no viene a escucharle a él-, mientras que aquél sufre la desgracia de sentirse obligado a enrollarse en los parlamentos institucionales -porque cree exactamente lo contrario-. Así, al homenajeado en esta vigésima edición del certamen Cineuropa, el compositor inglés Stephen Warbeck, le bastaron sesenta segundos para -leyendo en gallego- dar las gracias a quien debía por el premio del Festival e incluso para algunas palabras amables sobre su relación con el país. Mientras que los tres políticos que le precedieron y sucedieron en el uso del micrófono -además de la anoréxica presentadora del acto- aburrieron al respetable, como era de esperar.
Vamos, pue…
Comentarios