Concluido el doble programa, el público aclamó materialmente a los componentes de Les Arts Florissants y a su director. Y, en cierto momento, los aplausos, en lugar del habitual sonido continuado (definido como "la descarga de un saco de garbanzos" por el gran compositor, Amadeo Vives), tomaron la forma de "aplauso rítmico".Esta peculiar manifestación de la sala se produce cuando todos los asistentes golpean al unísono las palmas de sus manos con una cadencia exacta, introduciendo un pequeño silencio entre cada percusión manual; ello da lugar a un fuerte sonido, de ritmo bien marcado, repetido y sincronizado perfectamente. En términos musicales, tal vez podríamos afirmar que la medida que le corresponde es el compás de dos por cuatro.Utilizo la denominación de "aplauso rítmico" porque no conozco otra mejor. Ignoro si alguien se ha…
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