Desde luego este ha sido uno de esos conciertos de donde uno sale con la esperanza de encontrarse, en un futuro no muy lejano de este país, con músicos profesionales igual de preparados que los de gran parte de Europa. Un resultado nacido gracias, en gran medida, al apoyo de sus profesores y familiares junto con el esfuerzo y perseverancia de los alumnos. Pero no cabe discutir que una buena parte de todo este mérito hay que atribuirlo a un magnífico director. Zedda demuestra una vez más su profesionalidad, no sólo llevando la batuta de prestigiosas y reconocidas orquestas, sino trasmitiendo, de una forma casi impagable, su saber y su apasionado juvenil entusiasmo a una orquesta que, desde luego, ha sabido aprovechar. Mi más sincera enhorabuena a todos.Respecto al programa del concierto resultó muy raro que a última hora, y sin previo…
Comentarios