Por primera vez, se presenta en Madrid un joven pianista noruego -nació en 1970- que últimamente está en gran demanda, tanto como solista o director, o como compañero para hacer buena música de cámara. Violinistas como Janine Jansen o Christian Tetzlaff trabajan con él asiduamente, y luego de oírle, se comprende por que. Se trata de un auténtico musicazo que habla con el piano como si fuera la cosa más natural y sencilla.
Un programa inteligente y bien estructurado nos permitió conocerle en dos de sus facetas, porque empezó a tocarnos una obra de Schumann para piano solo, poco conocida: sus Piezas para piano op 32, del año 1839. Confieso que escuché esta obra por primera vez: cuatro piezas muy atractivas de la cual el ‘Scherzo’ inicial es la más extensa, donde los mismos ritmos punteados protagonistas sirven luego de acompañamiento suave…
Comentarios