Hace pocos días, el 12 de diciembre, el flamante IIMCM presentó con éxito a dos quintetos de viento [ver crítica]. En esta segunda ocasión, se presentaron cuatro cuartetos de cuerda estables, tres de cierta veteranía y uno de más reciente formación. Fue fascinante observar las diferencias entre ellos: todos tocaron muy bien, pero hubo claras distinciones. Por ejemplo, el Cuarteto Ardeo, francés y galardonado en uno de los concursos internacionales más prestigiosos de Europa, formado por cuatro jóvenes mujeres, suena diferente que el cuarteto Accord, de origen húngaro, formado por cuatro hombres, de aproximadamente la misma edad que aquellas. Y el cuarteto de origen portugués, también formado por cuatro hombres, sonaba de otra manera, seguramente debido a su reciente formación.
Sería difícil clasificarlos, de mejor a peor. Todos…
Comentarios