Las circunstancias del estreno de la Serenata para orquesta de cuerdas del compositor lucense Jesús Bal y Gay (1905-1993) ponen de relieve un par de datos reveladores: uno estrictamente histórico, como es el lugar y tiempo de ese estreno (México, 1943, al año siguiente de su composición), que recuerda el exilio del autor; y otro decididamente artístico, pues el hecho de que fuera Carlos Chávez quien dirigiera ese concierto indica que algún valor intrínsecamente musical tiene la obra. Y vaya si los tiene: los profesionales encontrarán aquí avanzados desarrollos armónicos y juegos rítmicos complicados; al público de a pie le (nos) entusiasmará su gancho y su sencillez.
Dividida en tres movimientos (rápido-lento-rápido), la Serenata desborda en sus quince minutos de duración las ganas de gustar con las que Bal y Gay hacía su trabajo, de modo…
Comentarios