Musicología

“Un desir effréné de composer” (París en la restauración)

“Un desir effréné de composer” (París en la restauración)

El 9 de mayo de 1828, apenas dos años después del fallecimiento de Juan Crisóstomo de Arriaga, en la Sala de Conciertos de la École Royale de Musique et de Déclamation -el Conservatorio de París- donde él había impartido enseñanzas de armonía, tiene lugar la puesta de largo de la hoy famosa Société des Concerts bajo la dirección del violinista François-Antoine Habeneck1. La presentación en sociedad de la orquesta de la nueva sociedad filarmónica se produce en una maratoniana sesión en la que, además de cantarse extractos de óperas de Rossini, introducir al público francés por primera vez en una obra compuesta para trompa de pistones, ofrecer un concierto de violín del hoy prácticamente desconocido Pierre Rode2 -actuando Eugène Souzay, discípulo de Pierre Baillot3, como solista-, y de interpretar la obertura de Les Abencérages, un coro de…

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Notas

François Antoine Habeneck (Mézières, 1781-París, 1849), violinista y director de orquesta, discípulo de Baillot, fue el primer director francés que abandonó el bâton de mesure y la utilización del mismo para marcar el ritmo dando golpes en la tarima, de espaldas a la orquesta, sustituyéndolo por la dirección desde el podio, de cara a la orquesta, acompañándola como concertino y dirigiéndola con el arco del violín. Fue el principal difusor de la obra de Beethoven en Francia, llegando a dirigir las ocho primeras sinfonías del de Bonn, primero en el Concert Spirituel y luego en la Société des Concerts del Conservatorio, de la que fue fundador. Fue director de la Ópera de París entre 1821 y 1824.

Jacques Pierre Joseph Rode (Burdeos,1774-Castillo de Bourbon,1830), precoz violinista francés de gran fama, discípulo de Giovanni Battista Viotti -el más grande violinista de finales del XVIII [Ver MundoClásico 09/06/06]-, solista de la Ópera de París y profesor del Conservatorio desde 1799, solista de violín de la Música del Primer Cónsul desde 1800 y del Zar de Rusia entre 1804 y 1809. Compositor de su instrumento, admirado y conocido especialmente por sus 24 “Caprices”, fue también el creador de 13 conciertos y de otras numerosas piezas para violín. Su obra musicológica más famosa es el “Méthode de violon du Conservatoire” escrito junto con Baillot y Rodolphe Kreutzer y publicado en 1803. Fue el dedicatario de la Sonata para violín y piano en Sol mayor nº 10 de Ludwig van Beethoven.

Pierre Marie François de Sales Baillot (Passy, 1771-París, 1842), violinista francés, discípulo predilecto de Giovanni Battista Viotti, miembro del Téâtre de Monsieur (l’Opéra-Comique) desde 1791, primer violín de l’Opéra de Paris y profesor de violín en el Conservatorio en las dos primeras décadas del XIX. Además de ser coautor del “Méthode de violon du Conservatoire” con Rode y Kreutzer, se le conoce por su notable “L’art du violon” publicado en 1834.

Se afirma que el carácter marcadamente religioso de los Concerts Spirituels supuso dar preponderancia en los ensayos a la preparación de las obras sacras, generalmente vocales y corales, frente a las profanas, puramente instrumentales, lo que habitualmente obligó a echar mano, en cuanto a estas últimas, de obras ya conocidas que no requerían dedicación especial, anquilosándose así su repertorio.

François-Joseph Fétis (Mons, Bélgica 1784-Bruselas, 1871), compositor, pedagogo, musicólogo y crítico musical belga. Su precocidad musical motivó que fuera nombrado organista de la iglesia de Sainte Waudru en Mons a la edad de nueve años. En 1800 marchó a París para completar sus estudios musicales, especializándose a partir de 1806 en estudios histórico-musicológicos. En 1821 es nombrado profesor de armonía del Conservatorio, puesto que desempeñará hasta 1833 en que, tras la creación del Reino en Bélgica, es llamado por el Rey Leopoldo I para ser su Maestro de Capilla y dirigir el nuevo Conservatorio de Bruselas, cargo que mantendrá hasta su muerte. Es más conocido por sus estudios musicológicos (“Biographie universelle des musiciens” editada en 1834, “Histoire universelle de musiquw” editada en, o su “Méthode des méthodes de piano”, escrito con Moscheles y editado en 1837) que por sus composiciones. Pero ha pasado a la historia, sobre todo, por haber sido quizá el crítico musical más influyente de la primera mitad del siglo XIX, como editor y prácticamente único cronista de la Revue Musicale, revista que comenzó su andadura en 1827 y que marcó gustos y tendencias. A pesar de esa innegable influencia, Klára Móricz ha apuntado acertadamente que Fétis fue “enormemente progresista como teórico musical pero casi reaccionario como crítico”, y de hecho muchos de los músicos a los que dio poco realce o criticó abiertamente, como Liszt o Berlioz, han acabado siendo reconocidos como pilares de la historia de la música.

"Nada y Mucho" nunca fue escrita como octeto por Arriaga. Se arregló para esa formación tan extraña para hacerla coincidir con el conjunto de instrumentistas que aparecen en el dibujo apócrifo de Arriaga que acompañó a la primera edición de la partitura. De hecho, incluso el dibujo está manipulado, pues el título de "Nada y Mucho" que aparece sobre la partitura de uno de los músicos del dibujo está añadido con una tinta distinta. En realidad, "Nada y mucho" es un trío de violines dedicado a Luisa de Torres y Urquijo, la intérprete del instrumento de tecla que aparece en el centro del dibujo.

La Obertura Opus 1 de 1818 fue publicada por la Comisión Arriaga II en 1928 en un arreglo de José de Arriaga e Ygartua, biznieto de Ramón Prudencio y por lo tanto sobrino biznieto de Juan Crisóstomo, para un conjunto de nueve instrumentos.

El estreno bilbaíno de "Los Esclavos Felices" es un mito que se ha perpetuado a raíz de una noticia publicada por El Liberal Guipuzcoano poco después de la muerte de Arriaga. En realidad, no existe ninguna prueba de dicha representación.

Manuel Rodríguez Aguilar, llamado Manuel del Pópulo García (Sevilla, 1775-París, 1832), tenor y compositor español de enorme fama. Su carrera triunfal se inició en el Madrid de la primera década del siglo XIX, hasta que en 1809 decide instalarse primero en París y luego en sucesivas ciudades italianas. En estos años Rossini lo designa para estrenar sus óperas “Otello” y “El barbero de Sevilla”. A partir de1817 vuelve a París como primer tenor del Théâtre Italien, de donde es expulsado en 1823, pasando a Londres. Viajará a Estados Unidos y México, dando a conocer la obra rossiniana, y volviendo finalmente a París para dedicarse a la docencia musical. Creador de la más famosa saga de interpretes de belcanto del siglo XIX integrada, entre otros, por sus hijas las sopranos María de la Felicidad -“La Malibrán”- y Paulina -“La Viardot”-, y por su hijo barítono Manuel Vicente García.

Maria Luigi Carlo Zenobio Salvatore Cherubini (Florencia, 1760-París, 1842), compositor italiano de inmensa fama en su época, recibió las primeras lecciones de su padre, también músico, estudiando luego en Bolonia y Milán. Desde sus primeras composiciones se decantó por el arte dramático, adscribiéndose a las convenciones de la ópera seria bajo el modelo de Gluck, que nunca llegó a abandonar. En 1787 viajó a Londres y al año siguiente a París, donde se estableció y obtuvo grandes éxitos como “Eliza”, “Lodoïska”, “Médée” o “Les deux journées”. En 1785 fue nombrado Inspecteur del Conservatorio. A partir de 1800 mantuvo una rivalidad musical con Boïeldieu que finalmente se decantó hacia éste en el favor del público, lo que motivó que aceptase una invitación para componer y dirigir una ópera en Viena, que fue estrenada después de que la ciudad fuese ocupada por los franceses. La ópera compuesta para la ocasión, “Faniska”, se recibió con entusiasmo, tanto por el público vienés en general como por Haydn y Beethoven en particular. Es conocida la elogiosa consideración de este último acerca de Cherubini como el más grande compositor de la época. La más famosa anécdota del compositor tuvo lugar precisamente en Schönbrunn durante su estancia en Viena, cuando Napoleón, en el punto álgido de su gloria, le invitó a hacerse cargo de los conciertos de la corte imperial, atreviéndose el compositor a rechazar la invitación con el simple argumento de tener trabajo pendiente. De regreso a París, el fracaso de su “Pygmalion” y, sobre todo, el de “Les Abencérages”, motivó su abandono temporal de la composición. En 1815, con la Restauración, aceptó el cargo de Surintendant de la musique du roi y centró su interés en la composición de música religiosa. Son los años de la creación de los dos “Réquiem” y de las Misas para orquesta y coro. En 1822 aceptó el puesto de director del Conservatorio, dedicándose a la pedagogía y a la redacción de su “Course de contrepoint et de fugue”. Su ópera “Ali Baba”, de 1833, será su canto del cisne.

(8) Antonin Rejcha (Praga, 1770 - París, 1836), también conocido como Anton o Antoine Reicha, compositor y profesor de música checo, recibió sus primeras lecciones de flauta y violín de su tío, el también compositor Josef Rejcha, que le apadrinó. Acompañó a su tío cuando éste fue nombrado Kapellmeister del Príncipe elector de Colonia en Bonn, donde ingresa en la orquesta de la corte, trabando amistad con Beethoven, de su misma edad y también miembro de la orquesta. A la muerte de su tío viaja a Viena donde recibe lecciones de Salieri y Albrechtberger. Emigró en 1808 a París donde ingresó como répétiteur en el Conservatorio, sucediendo en 1817, con Boïeldieu y Lesueur, a Méhul como profesor de composición. Como compositor creó música tanto sinfónica como camerística o instrumental, pero fue especialmente reconocido por sus composiciones para conjuntos de viento, destacando su “Musique pour célébrer la Mémoire des Grands Hommes et des Grands Evénements de la Republique Française” y sus quintetos. Fue decidido defensor de la nueva música romántica frente a los admiradores de los modelos clasicistas. Como tratadista profundizó en el estudio de la fuga para darle forma moderna. Su obra más famosa es el “Traité de Haute Composition”.

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