Suiza

  • Suiza 02/01/2019

    No importa lo que la gente te llame…

    Opernhaus. Stephen Sondheim. Sweeney Todd, the demon barber of Fleet Street. Texto de las canciones del propio autor. Libreto hablado de Hugh Wheeler según la obra de Christopher Bond. Andreas Homoki, producción. Michael Levine, escenografía. Annemarie Woods, vestuario. Franck Evin, iluminación. Arturo Gama, coreografía. Bryn Terfel, Sweeney Todd. Angelika Kirchschlager, Mrs. Lovett. Elliot Madore, Anthony Hope. Liliana Nikiteanu, Pordiosera. Brindley Sherratt, Juez Turpin. Iain Milne, Alguacil. Mélissa Petit, Johanna. Spencer Lang, Tobias Ragg. Barry Banks, Pirelli. Cheyne Davidson, Jonas Fogg. Coro de la Ópera de Zúrich. Janko Kastelic, director del coro. Orquesta Philharmonia de Zúrich. Dirección musical, David Charles Abell
    Jesús Aguado 21/01/2019
  • Suiza 02/01/2019

    Treinta años no es nada

    Ópera de Zúrich. Georg Friedrich Händel. Semele. Libreto de William Congreve. Robert Carsen, producción. Patrick Kinmonth, escenografía y vestuario. Robert Carsen y Peter van Praet, iluminación. Cecilia Bartoli, Semele. Deniz Uzun, Ino. Katarina Bradić, Juno. Rebeca Olvera, Iris. Frédéric Antoun, Jupiter / Apollo. Nahuel Di Pierro, Cadmus / Somnus. Cristophe Dumaux, Athamas. Coro de la Ópera de Zúrich. Director del coro, Ernst Raffelsberger. Orquesta La Scintilla. Dirección musical, William Christie
    Jesús Aguado 14/01/2019
  • Suiza 30/08/2018

    Seriedad versus pasión

    Lo primero que hizo Bronfman al terminar fue ir a abrazar al violonchelista, y no quiso ni una sola salida a saludar sin el director. En ese momento, Bronfman y Nézet-Séguin se quitaron el sombrero de la seriedad y lo cambiaron por el de la simpatía: ambos se sentaron al piano (Bronfman cedió la clave de Sol a Nézet-Seguin), hicieron reír al respetable hojeando (del derecho y del revés) la partitura que Bronfman había traído bajo el brazo, y nos obsequiaron a cuatro manos con una deliciosa versión de (creo estar en lo cierto) una de las Canciones sin Palabras de Mendelssohn.
  • Suiza 30/08/2018

    Convicciones poco convencionales

    Petrenko es un tipo bajito, de ojos pequeños, andares ligeros y expresión tímida: lo menos festivalero del mundo. Pero cuando se sube a la tarima manda como el que más; y si ha querido repetir aquí el único programa que ha dado la pasada temporada con su nueva orquesta, es porque está convencido de la valía de las piezas, por muy poco festivaleras que sean. A la vista está que se avecinan algunos cambios en el repertorio –sólo faltaría-, si bien hay que reconocer que, al menos esta noche, esos cambios son radicales.
  • Suiza 29/08/2018

    Elogio de la interinidad

    De lo visto y escuchado se puede deducir un buen entendimiento entre los Berliner y su nuevo patrón. Petrenko no podía ser más distinto de su predecesor: por de pronto, habla alemán por los codos (se educó en Viena, y todos sus empleos los ha desempeñado en Alemania), y su gesto es pura expresividad en las manos, en la cara y en el cuerpo. Siempre me resulta gratificante comprobar –primero con la vista y luego con el oído- cómo ese gesto se transmite del director a la orquesta, y de ésta al público. En este aspecto, no me quedó ninguna duda de que la orquesta hizo lo que Petrenko le pidió.