Desde el comienzo de la colonización brasileña en el siglo XVI, la "nueva tierra" recibió diversos órganos originarios de Portugal. Órganos portátiles o pequeños instrumentos fueron trasladados por los jesuitas y usados en la cristianización de los pueblos nativos. Se conserva la noticia de que fue utilizado un órgano durante la celebración de la primera misa en suelo brasileño.
De acuerdo con algunos historiadores brasileños, muchos órganos fueran trasladados desde Europa y también construidos en las ciudades de la región nordeste de Brasil en los primeros tiempos, pero desaparecieron completamente sin dejar rastros. Aún se pueden encontrar cajas de órganos (sin los tubos) en algunas de esas ciudades.
Un viejo e interesante órgano mecánico con un teclado manual se encuentra actualmente en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario en…
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