Rossini pasó los últimos años de su vida en París, y allí fue donde compuso toda su música para piano. Los Péchés de Vieillesse, o ‘Pecados de senectud’, fueron escritos entre 1857 y 1868, y consisten en alrededor de 180 piezas vocales y para piano solo. Aunque es sensato pensar que sólo los entusiastas de Rossini querrán tener una grabación de todas esas piezas, a cualquier oyente se le puede recomendar una selección como la que se encuentra en el presente disco. Esto no es música ‘ligera’; al contrario, siempre es música inteligente, a menudo ingeniosa, agradablemente melodiosa, algunas veces interesante armónicamente, y también pianísticamente más exigente de lo que uno pueda pensar (por ejemplo, la última parte de la ‘canzonetta’ La Venitienne incluye glissandi en intervalos de tercera). Es más, rara vez escuchará uno esta música…
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