Este Der fliegende Holländer que comentamos es bien conocido en general por el aficionado a la buenas interpretaciones de óperas y dramas musicales wagnerianos. Suele dar pie, en comentarios de otros colegas, a interesantes disquisiciones históricas sobre las relaciones entre Wieland Wagner y "sus" directores, las poco amistosas entre Keilberth y Knappertsbusch e, inmediatamente unido a esto, la comparación de las grabaciones en el glorioso Bayreuth de aquellos años. Las correspondientes a los dos directores más arriba citados de 1955, es decir, un año antes a la que comentamos, ofrecen datos esclarecedores en cuanto a estilo e intenciones. En relación a la de Keilberth, se suele preferir la de 1956 en razón al ‘Erik’ de Traxel, supuestamente superior al de Lustig, y a la mayor independencia y rodaje del director con su concepto.…
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