‘Una experiencia que te transporta en el tiempo’: así describía un columnista del New York Times cómo era escuchar al pianista Shura Cherkassky allá por 1985. Ciertamente, Cherkassky, que murió en 1995 a los 86 años de edad, fue uno de los últimos supervivientes de la llamada ‘edad de oro’ del piano. Alumno de Josef Hofmann en una época en la que ‘el pianista era al menos tan importante como el compositor’, Cherkassky nunca dejó de sorprender a su público (incluso a quienes le oyeron tocar la misma pieza varias veces) con sus personales y, con frecuencia, excéntricas, interpretaciones.A nadie debe sorprender, pues, que Bryce Morrison parezca sentir la necesidad de defender a Cherkassky en sus perspicaces y elocuentes notas de la carpetilla. Según dice el propio Morrison, la tendencia de Cherkassky a ‘menospreciar la sabiduría recibida,…
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