Resulta inevitable que, cuando una empresa ofrece al mercado una gama de productos de altísima calidad, la expectativa ante el lanzamiento de uno nuevo sea siempre muy elevada. Más productos hay, y más difícil es mantener el nivel alcanzado. Está claro que no se debe bajar la guardia.
La donna del lago es posiblemente la peor grabación de Opera Rara en los últimos años. ¿Quiere esto decir que el producto es malo? En absoluto. Me explico: todos los amantes de la ópera, y más concretamente del repertorio belcantístico, conocen sobradamente las excelencias del sello inglés. El catálogo ya considerable muestra que esa excelencia -al margen de la brillante presentación- no dependía de ninguna manera del hecho de ser la única alternativa para conocer muchas óperas. Más aún en el caso de Rossini: salvo Ricciardo e Zoraide, todas las demás obras…
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