En Buenos Aires el tema de las puestas en escena aflora constantemente en las conversaciones de los operófilos: si deben ser renovadoras o si eso atenta contra las esencias de la ópera. La cuestión tiene su punto de conflicto moral. Buenos Aires es una ciudad que ama profundamente el teatro -actualmente es una capital universal del teatro experimental- pero su público de ópera es mayoritariamente conservador en cuanto a las régies. Sin embargo están dispuestos a debatir apasionadamente los pros y contras de un tema que -lo dicen abiertamente- despierta su curiosidad, les preocupa, pero sobre todo les encanta discutir.
La representación de La serva padrona fue muy significativa a este respecto, ya que mezclaba elementos convencionales y no convencionales con gran soltura. La sala del Centro Cultural Rojas donde tuvo lugar la representación…
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