Sé muy bien que nunca deben compararse interpretaciones al fresco con interpretaciones en conserva, pero la casualidad ha querido que cayera en mis manos este disco sólo unos pocos días después de haberme quedado babeando tras escuchar en directo las Nuits d’été a Anne Sofie von Otter y Marc Minkowski; de modo que el recuerdo de ese concierto (ver critica) inevitablemente ha sobrevolado en mi cabeza mientras oía a Bernarda Fink y Kent Nagano dar su versión de esta obra maravillosa.
Y la verdad es que la cosa no podía sonar más distinta. La argentina Bernarda Fink viene últimamente pegando fuerte y bien, y no es para menos: su voz es firme, segura, suena con una juventud insolente y a la vez tiene un color cobrizo irresistible; además, frasea con gusto y pronuncia estupendamente -echo en falta, eso sí, que juegue un poco más con las ‘e’…
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