La Misa católica ha sido el género musical religioso más importante de nuestra civilización. Las partes fijas son las del ordinario: 'Kyrie', 'Gloria', 'Credo', 'Sanctus-Benedictus' y 'Agnus Dei'. Sólo de manera excepcional se ha compuesto para las partes del propio, desde el 'Introitus' hasta el 'Ite, missa est', pasando por el 'Graduale', 'Tractus', etc. La misa de Requiem, como es natural, sí contiene las partes del propio de la misa de difuntos.
La 'misa breve', como su nombre indica, es una misa reducida. Un tipo de misa breve es aquélla en que las diversas voces cantan a la vez las diferentes frases del ‘Gloria’ y ‘Credo’, las partes con texto más largo (1), con lo que se reduce su duración -éste es el caso, por ejemplo, de la Misa de San Juan de Dios, de Joseph Haydn (2)-.
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