Incluso quienes manifiestan la tirria más acérrima por Simon Rattle conceden, sin embargo, que el de Liverpool es un programador excelente. Este álbum da nueva prueba de ello, al reunir las sinfonías que escribió Joseph Haydn después de las parisinas y antes de las londinenses, con la guinda de la Sinfonía concertante. Naturalmente, como cuenta Richard Wigmore en sus estupendas notas de la carpetilla, unas se hicieron al rebufo de las primeras, y otras, como preparación para las segundas; pero, al menos nominativamente, estas cinco sinfonías constituyen una especie de interregno que sirve de excusa a Rattle para ponerlas juntas en cartel.Pero es que, además, resulta que Rattle es un haydniano ‘de toda la vida’. El buen Joseph ha figurado constantemente en sus programas con la orquesta de Birmingham –donde muy pronto despuntó su vena…
Comentarios