Antonio Salgado ya había visitado anteriormente la programación de la Asociación Galega da Lírica Teresa Berganza y lo había hecho con un interesante Winterreise de Schubert. De nuevo en Compostela y ante un mermado aforo, Antonio Salgado volvió a demostrar que es un consumado liederista.Como son los menos, comenzaré por sus defectos. Salgado tiene un problema de respiración que le impide llegar al final de las frases con la soltura deseable. El segundo, radica en su escasez de agudo que a veces, muy pocas, se hacía necesario. Todo lo demás es bueno y cuenta con los más importante para cantar lieder: un sentido del fraseo lógico y una tendencia al detalle encomiable. Fue de esta manera que cantó estupendamente el Schubert y el Wolf.En la segunda parte, fue más allá y se enfrentó a Amor de Poeta de Schumann donde fue dueño de una soltura…
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