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Desde que se hizo público a comienzos de este año que el Cuarteto Artemis necesitaría un nuevo viola a partir del verano, 12 violistas han sido invitados a períodos de prueba que incluyeron ensayos y entrevistas.
A finales de mayo, cuando dos de ellos ya habían sido elegidos para un nuevo período tras el cual se tomaría una decisión final, el cuarteto se tuvo que enfrentar a otra mala noticia, debido a problemas de salud, Heime Müller también se vio obligado a dejar el cuarteto. Durante varios años Heime ha sufrido una afección de coordinación en su mano izquierda. A pesar de haberse sometido a intensas terapias con diversos especialistas, su estado fue empeorando gradualmente. El último diagnóstico ha confirmado una “distonía focal”, de la que sólo se podrá recuperar tras un período de 2 a 3 años de tediosa rehabilitación.
Reducidos a dos, Natalia Prischepenko y Eckart Runge, a pesar de este golpe, decidieron no renunciar a tocar en el cuarteto, sino conservar lo que habían construido en común y prolongar su entusiasmo por el repertorio y el encuentro con el público centrando sus vidas alrededor del cuarteto de cuerda.
Muy preocupado por el futuro del cuarteto, Heime Müller ofreció postponer su marcha unos meses, con el fin de ayudar al nuevo viola a encontrar su lugar en el grupo y dar un mayor margen de tiempo para encontrar un nuevo violinista.
Acorde con la buena estrella del Cuarteto Artemis, una sorprendente coincidencia quiso que uno de los dos excepcionales violistas elegidos en la última ronda fuera también violinista. Y así, lo que originalmente habría sido la fase de selección del nuevo viola se convirtió en el primer período de ensayos del nuevo Cuarteto Artemis, con Gregor Sigl como el segundo violinista y Friedemann Weigle como el nuevo viola.
A sus 31 años, Gregor Sigl se convierte así en el miembro más joven del Cuarteto Artemis, tras haber actuado recientemente como primer violín del Hyperion Ensemble de Salzburgo.
Friedemann Weigle es conocido en el mundo musical como miembro fundador y viola del Cuarteto Petersen.
Las primeras horas de ensayos y el concierto de prueba en el Berliner Wissenschaftskolleg confirmaron que este encuentro no sólo había salvado una situación de emergencia, sino que también se había convertido en una maravillosa solución que asegura al Cuarteto Artemis amplitud y calidez en sus dos nuevas voces centrales.
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