El principal motivo por el que Floridante, escrita en 1721, no ha alcanzado el mismo éxito que otras obras en el reciente resurgimiento de las óperas de Händel radica sobre todo en el libreto, que incluso para los estándares barrocos carece de credibilidad y de coherencia. El libretista Paolo Rolli había tomado un texto anterior de Francesco Silvani perfectamente factible, La costanza in trionfo, y eliminó cualquier signo de intención clara, de personajes consistentes y de motivación. Estas debilidades se reflejan en el impacto músico-dramático de la obra, de modo que, a pesar de su riqueza musical, Floridante no ha acabado de encontrar su sitio en la escena moderna: sólo están contabilizadas cuatro producciones en el siglo XX, todo un contraste cuando se compara con Giulio Cesare, escrita para algunos de los mismos cantantes sólo tres…
Comentarios