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La segunda edición del festival de música de cámara Musigüenza (Guadalajara, España) ha finalizado con un éxito que ha superado las espectativas de sus organizadores. El número de espectadores ha aumentado considerablemente respecto a la edición del pasado año. Así mismo, una rápida ojeada a los programas de mano demuestra que aumenta también el número de patrocinadores y colaboradores tanto públicos como privados, apoyos que habrán de consolidarse y sumarse a nuevas iniciativas que hagan viable la continuidad del festival y su crecimiento.
Esta ha sido la edición de la consolidación del festival y la de una definitiva apuesta por la música de primer nivel a nivel no sólo de España sino de Europa. Por la ermita de San Roque, que cada vez más se convierte en un lugar de referencia para los melómanos seguntinos y para los turistas, han pasado en esta ocasión artistas de la talla de Ilya Gruber, uno de los mejores violinistas del panorama europeo actual, acompañado por el guitarrista italiano Claudio Pastrana. Ambos dejaron patente el pasado 13 de octubre en Sigüenza su talento excepcional tanto en obras para solo como a duo. Demostraron su alto grado virtuosismo, su gusto por el cuidado del sonido y el fraseo y su capacidad para transmitir las más diversas emociones tanto en pasajes virtuosísticos como en pasjes líricos e íntimos. El público acogió con entusiasmo su interpretación y la premió con prolongados aplausos.
Cabe destacar que Sigüenza volverá a disfrutar de la maestría de Ilya Gruber el próximo 15 de diciembre, esta vez junto con el pianista italiano Brenno Ambrosini. El segundo concierto, que tuvo lugar el 20 de octubre y que corrió a cargo del clavecinista Agustín Álvarez, se convirtió en un espectáculo de gran belleza. El gran instrumento de Álvarez lució con luz propia en el marco inigualable de la Ermita de San Roque hechizando a los asistentes con sus infinitas sonoridades que transportaron al público a la época dorada del clave. En efecto, no es fácil poder disfrutar de un instrumento de esa categoría manejado en todo momento con profesionalidad por el intéprete. En definitiva un concierto que sorprendió a muchos y que dejó un muy buen sabor de boca.
El festival se cerró con el concierto del Trío Granados de Hannover, integrado por Malgorzata Walentynowicz, piano, Katarzyna Reifur, violín y Timothy Archbold, que impresionó por su trabajo de altísima precisión y por su increíble compenetración. En pocos conjuntos se puede apreciar tal grado de conjunción, que hace que tres músicos parezcan uno solo. Los tres jóvenes músicos se enfrentaron con solvencia a tres grandes tríos (Beethoven, Ravel y Granados) demostrando una preparación técnica y musical de gran altura.
En definitiva, un nuevo éxito de la asociación Bell’Arte Europa y de sus colaboradores que viene a dar más impotancia a la oferta cultural de la ciudad de Sigüenza, que en poco tiempo se está conviertiendo en referente de calidad cultural dentro del panorama español.
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