Desde que en 2001 creara la Fundación Chopiniana, que desde ese momento dirige, Martha Noguera se ha impuesto la obligación de ofrecer un recital en cada uno de los ciclos de conciertos que organiza. En esos recitales -todos ellos con programas diferentes- siempre ha incluído una obra importante del músico polaco que da nombre a la institución. En esta ocasión, inició su concierto con una página de Mozart, un compositor al que ha abordado con menos intensidad que muchos otros y con el que, por tanto, no se la vincula tan especialmente. La obra escogida fué la Sonata en do menor K. 457, de la que nos ofreció una versión de innegables méritos, con un primer movimiento 'Molto Allegro' (así aparece consignado en la primera edición, aunque el autógrafo solo mencione 'Allegro') presentado con toque claro y preciso, impetuosidad y firmeza. El…
Comentarios