Desde luego, él cantaba con todos; era imposible hacer otra cosa. G. O. 1984 El calendario trae cosas inimaginables, las casualidades son muchas y a veces abrumadoras, tanto que un 29 de noviembre murió Ernesto Lecuona en Tenerife, escapando de lo que se veía venir en Cuba, y ese mismo día, pero del año 46, en un pueblito cerca de La Habana, nació Silvio Rodríguez Domínguez, otro hacedor de canciones quien, por no escapar de lo que vino después, quedó unido a Lecuona más allá de las nimiedades del calendario: Silvio hizo las canciones que Lecuona no quiso. Dicho así pudiera parecer una herejía, y quizás lo sea, pero si Lecuona hizo cantar al mundo con acentos cubanos durante la primera mitad del siglo XX, Silvio Rodríguez lo hizo, de manera insólita, durante el resto de la centuria. Y ahora, cuando el siglo XXI nos decepciona por su…
Comentarios