La memoria estructura nuestro pensamiento, anima nuestra percepciones y experiencias, conforma nuestros códigos morales, nuestras creencias y nuestro descreimiento, proyecta nuestras ilusiones... Es, en definitiva, nuestra identidad, el lugar sin emplazamiento donde confuyen nuestros horizontes futuro y pretérito.Quisiera dedicar a Luis Iberni un lugar de honor en esta memoria reparadora y constructiva. Personalmente, le debo una temprana y certera orientación a través de caminos que él mismo despejó ante mi vista. Su ayuda fue constante y desinteresada, atenta a encarrilar el extravío. Colectivamente, le debemos toda una rica serie de felices encuentros musicales, que propició a lo largo de una carrera dedicada a la gestión musical, a la crítica, a la musicología, y la docencia de la historia de la música y la danza. Ayer, día 3 de…
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