‘La Bella Música’, la entidad de conciertos que con tanto tesón dirige la licenciada Patricia Pouchulu, ha tomado como sana y muy positiva costumbre ofrecer cada año al menos una obra sinfónico-coral de envergadura, cubriendo con ello una parcela bastante descuidada por nuestros programadores en estos últimos tiempos.El título escogido en esta oportunidad comenzó su andadura previa con algunos tropiezos mediáticos. La información facilitada a la prensa en un amplio y documentado dossier decía que se trataba de una obra "llamativamente ignorada en nuestro país", lo que era inexacto, ya que se la había podido apreciar tanto en 1980, dirigida por Serge Baudó, como en 1999, en este caso con la batuta de Jean Fournet. Por otra parte, la descripción de este esfuerzo como "primera producción argentina de la obra", si bien intrínsecamente…
Comentarios