Todas las obras recogidas en este magnífico CD presentan un denominador común: Christophe Desjardins, uno de los más importantes violas de las últimas décadas y referencia ineludible en la nueva música, en la que es uno de los violistas más destacados junto a músicos como Garth Knox, Tabea Zimmermann o Kim Kashkashian.
Si destacada es la figura de Desjardins en este disco, no menos llamativa resulta la curiosa combinación de obras propuestas, con nexo en la presencia de un instrumento, la viola, cuyo repertorio ha ido creciendo de forma constante a medida que transcurrían las décadas del pasado siglo. En su interesante texto para las notas de este CD, el propio Desjardins nos cuenta su estrecha relación con estas composiciones, así como su cercano trato con Luciano Berio en los últimos años de vida del creador trasalpino.
Comentarios