Pocas veces en la historia de la literatura nos encontramos con autores tan obstinados en la descripción del sonido y la piedra. Alejo Carpentier, a través de toda su obra utilizó, cual banda sonora de un filme, la referencia musical para reforzar las imágenes creadas. En su narrativa los personajes se mueven en espacios rodeados de música y arquitectura. Nacido en La Habana el 26 de diciembre de 1904, hijo de una rusa y un francés, fue el primer cubano en su genealogía, pero no el primer músico. El padre de Alejo estudió chelo con Pablo Casals mucho antes de ser arquitecto, y la abuela aprendió a tocar el piano con Cesar Franck. Con tales antecedentes, la música se le dio a Carpentier como algo natural.
En 1922, el periódico La Discusión publicó sus comentarios sobre novelas y relatos, y en 1927, mientras publicaba en la revista Social…
Comentarios