Eso son los “elfos”, lo que en el sur de Europa son los duendes. Y el título habla de un caballero, de cuya prestancia, gallardía, estirpe o emblemático valor guerrero, están llenas las leyendas de tiempos muy remotos. Caballeros y doncellas. Los unos morían, regresaban de las cruzadas o batallaban contra los españoles; las doncellas palidecían y se morían de añoranza por culpa de tantos adioses sin retorno.Joel Frederiksen -que junto con sus amigos tañedores de laúd, tiorba, violas de gamba, virtuosos de flauta, un tenor y un contratenor (todos estos, componentes de la agrupación de música antigua 'Ensemble Phoenix Munich')- es el 'hablador' que narra proezas y periplos sin que falten las consabidas traiciones e intrigas que acompañan a toda hazaña de cualquier héroe, y pacientemente nos va introduciendo en las brumas y arcanos de los…
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